Autismo y desarrollo motor

El gran impacto de esta página web y las redes sociales hacen que sean bastantes las madres que nos escriben preocupadas por el desarrollo nervioso de su hijo. Hace algunos días recibimos la nota de una madre con un hijo diagnosticado con autismo. Nos preguntaba qué había hecho mal porque veía en Internet publicaciones de cómo un niño con autismo hablaba siete idiomas y el suyo ni siquiera era capaz de andar.

La desinformación o las «fake news» de Internet pueden generar en los padres preocupación. Leer noticias en su mayoría inventadas sobre las altas capacidades de un niño determinado, hace que muchos padres se frustren o que simplemente se replanteen si están haciendo lo correcto en el desarrollo de su hijo.

Cualquier padre que tenga un hijo con discapacidad sabe las dificultades que en muchos casos esta trae consigo. La sociedad de la apariencia en la que vivimos siempre muestra un lado humano y tierno de la discapacidad. Un lado que es posible que exista, pero que deja a un lado otras muchas realidades que también existen, y con las que padres, familiares y educadores deben lidiar todos los días. Esta página se encarga de difundir la importancia del movimiento para el desarrollo y mantenimiento del sistema nervioso normal o patológico. Y por eso, hemos querido recopilar una serie de recomendaciones para los padres de niños con autismo.

Neuromotricidad en el trastorno del espectro autista (TEA)

Conocer el cerebro humano permite utilizar el movimiento para mejorar el déficit en el desarrollo de determinadas personas. El trastorno del espectro autista (TEA) es un claro ejemplo de ello. Aunque hace ya más de cien años que se empleó por primera vez el término autismo. Este término aún continúa siendo un enorme desconocido. Gran parte de la sociedad continúa pensando que el autismo es solamente un problema de interacción social y de conducta. Entender que el origen de estas diferencias en la interacción social tiene un componente neurológico que varía enormemente entre unas personas y otras, ayudará a la hora de asumir un diagnóstico.

Esta entrada no pretende dar pautas para la realización de un diagnóstico sobre el trastorno del espectro autista. Buscar en Internet información sobre los síntomas de este tipo de patología puede que solo sirva para llevar a los padres a un grado elevado de preocupación. Por esta razón, ante cualquier duda respecto a síntomas o diagnóstico lo mejor es consultar con su neurólogo o pediatra.

Sin embargo, el desarrollo humano se inicia con el movimiento. Es decir, el niño nace con millones de neuronas que no están conectadas entre sí. Es la percepción y los estímulos que recibe del entorno lo que provocará el desarrollo nervioso del niño. El tono muscular y el equilibrio permiten al recién nacido comenzar a interactuar con el medio. Mover la cabeza para buscar con la mirada, mantenerse sentado o tumbado permite al niño utilizar sus sentidos para captar estímulos que propicien su desarrollo.

La motricidad no es solo una herramienta que permite el desarrollo. Sino que, será nuestra principal aliada para detectar problemas neurológicos. Analizar correctamente los patrones motores en los primeros años de vida puede favorecer un diagnóstico precoz que permita una actuación temprana que disminuya las carencias que ocasiona el trastorno del espectro autista.

El movimiento, un gran aliado.

Las dificultades en la motricidad gruesa es una de las principales características del autismo. El niño tiene un déficit en su desarrollo motor porque existen diferencias en su desarrollo neurológico. Estas dificultades hacen que muchas veces el propio niño se inhiba y no realice actividades motoras, o bien, es su familia quien le limita para evitar que se exponga a situaciones que puedan hacerle sufrir.

Es importante entender que el movimiento es sin duda la mejor herramienta para el desarrollo del sistema nervioso. Por tanto, es imprescindible en el trabajo con niños con TEA. Estimular su desarrollo neuromotor no solo ayudará al desarrollo de su sistema nervioso sino que además, le permitirá en el futuro relacionarse a través del juego motor con otros niños mejorando de esta forma sus habilidades sociales.

Sabiendo la importancia que el movimiento tiene para cualquier persona realizamos unas pequeñas recomendaciones neuromotoras dirigidas a los padres.

Recomendaciones neuromotoras para padres con niños autistas

1- El movimiento no es solo locomoción. Realizar un masaje, o flexionar y extender una articulación de forma pasiva, es también movimiento y contribuye al desarrollo neurológico.

2- La motricidad es un proceso gradual que se desarrolla durante toda la vida. Así que no te agobies. Continúa luchando por el desarrollo de tu hijo. Busca buenos especialistas que contribuyan al progreso neuromotor del niño. Nunca compares el desarrollo motor con el de otros niños. Valora sus avances respecto a si mismo, y respecto a la situación de partida.

3- No limites las interacciones motoras o deportivas del niño. Deja que sea él, quien ponga sus límites. Puede que las limitaciones motoras hagan que no sea el mejor en el equipo, pero la interacción social que le proporcionará la práctica de cualquier deporte será el mejor premio que pueda recibir.

4- La práctica motriz es muy importante para su desarrollo. Así que, motivarle en el movimiento y adaptarlo para que se sienta a gusto es una de tus funciones. Además, establece rutinas en las actividades neuromotoras que realice el niño ya sea a nivel deportivo o terapéutico.

5- El movimiento o la práctica de actividad física no solo beneficia a tu hijo. No te olvides de cuidarte. Practicar ejercicio físico te ayudará a desconectar, a disminuir el nivel de estrés, mejorar tu estado de ánimo, y tu salud en general.

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