Actividades de psicomotricidad en periodo de cuarentena

El dualismo entre la mente y el cuerpo planteado por Descartes ha sido rebatido por la neurociencia. La mente necesita del cuerpo para desarrollarse, y el cuerpo necesita del sistema nervioso para tomar decisiones. La mente y el cuerpo van por tanto de la mano, no solo en el desarrollo, sino también, en el estado de ánimo. Un cuerpo activo, es una mente que trabaja, que segrega neurotransmisores y emociones positivas.

El sedentarismo y el hecho de permanecer en casa durante horas debido a la situación de cuarentena, provoca infinidad de pensamientos negativos, que pueden conducir a estados de ánimo depresivos. El miedo, la ansiedad, o la incertidumbre, son solo algunas de las emociones en las que piensa el cerebro, cuando el cuerpo no tiene una actividad procedimental que realizar. El movimiento aumenta la liberación de los neurotransmisores encargados de la regulación emocional.

Esta situación se ve acentuada en los niños porque el movimiento es su elemento vital. Es el vehículo a través del cual juegan, se relacionan, sienten, y se divierten. No se puede pedir a un niño que no se mueva, y por lo tanto, se debe dar una respuesta a la demanda vital de movimiento por parte de los más pequeños.

Por esta razón, hemos recopilado una serie de actividades para introducir el movimiento en casa.

Mesa columpio

El balanceo es una de los elementos que el niño solicita durante su tiempo de juego. Crear un pequeño columpio en casa es relativamente sencillo si usamos unas sábanas y una mesa. Rodeamos la mesa con las sábanas, realizamos un nudo por la parte superior, y dejamos la parte inferior más suelta. Permitiendo que el niño juegue, se balancee y se relaje.

Tenis globo

Usando platos de papel, palos de madera y un globo, se crean dos fantásticas raquetas caseras, y se puede jugar con el globo sin miedo a romper nada. Puedes convertir el cuerpo de tus hijos en una pista de tenis en la que jugar durante horas.

Brick de construcción

Los envases de leche son fáciles de limpiar y reutilizar para convertirlos en bloques de construcción. Cada brick se puede forrar con papel para que el niño pueda dibujar sobre ellos, mejorando no solo su capacidad de construcción lógico-espacial, sino también, su motricidad fina y su creatividad.

Circuitos neuromotor

Con cinta adhesiva de diferentes colores se puede crear en el suelo de casa un circuito neuromotor que trabaje las habilidades motoras básicas (salto, giro, caída y deslizamiento). Los muebles de la casa pueden ser introducidos para aumentar la dificultad del circuito.

Laberinto neuromotor

Utilizando un ovillo de lana se puede crear un gran laberinto neuromotor que el niño deba pasar sin tocar la lana que estará distribuida de forma irregular por toda la estancia.

Bolos

Por último, no podía faltar un clásico. Utilizando botellas de plástico vacías se pueden crear pequeños bolos para crear tu propia bolera en casa. Se puede llenar las botellas con un poquito de agua para dar estabilidad y dificultar el juego.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.