La relación entre saltar y el control de esfínteres en el niño

Saltar es una habilidad locomotriz básica que se produce después de que el niño haya adquirido la marcha y la carrera. La adquisición de una nueva habilidad motora no solo permite nuevos elementos con los que interactuar, sino que además, lleva aparejado el desarrollo de múltiples estructuras biológicas.

Todas las actividades locomotoras necesitan de un desarrollo previo de los sistemas corporales. Las capacidades coordinativas del movimiento favorecen el desarrollo biológico, a la vez que la mejora biológica, permite el desarrollo de las capacidades coordinativas.

Este proceso es simplemente maduración neurobiológica que se va a ir produciendo en todos los niños. Sin embargo, el tiempo de maduración será mayor o menor en función de los estímulos que se proporcionen al niño.

El movimiento es un elemento vital para el niño porque fortalece su sistema locomotor y hace madurar más rápido su sistema nervioso. El control de los esfínteres, es el resultado directo del fortalecimiento muscular y del control nervioso que el cerebro tiene sobre esa musculatura. Por lo tanto, si la musculatura no esta desarrollada o el sistema nervioso es inmaduro el control del esfínter se vuelve imposible.

¿Cuándo quitar el pañal al niño?

La misma musculatura que el niño necesita para el control del esfínter, es parte de la que se necesita para la realización del salto. Por lo tanto, la acción de saltar es el mejor indicativo de que la musculatura pélvica está suficientemente desarrollada para poder comenzar a controlar la micción.

Ir al baño y sentarse en el váter es sin duda un proceso de aprendizaje, pero solo se podrá llevar a cabo una vez que las bases neuromotoras estén asentadas. El cerebro sabe bien lo que el niño necesita para su desarrollo. Es por eso, que libera sustancias que proporcionan placer a un niño cuando salta en la cama, o sobre un charco. No es solo un componente lúdico, sino que el cerebro esta recompensando aquellas acciones que ayudan a su desarrollo nervioso.

Una vez adquirida la maduración biológica podrá comenzar el proceso de aprendizaje de los hábitos sociales que implica ir al baño pero sin una bases de desarrollo físico adecuadas, intentar adelantar este proceso de aprendizaje solo provocará frustración y malestar en el niño.

Como podemos observar, crear entornos de desarrollo neuromotor va mucho más allá del mero componente lúdico. El movimiento es la base para el desarrollo de procesos fundamentales en la interacción social del niño.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.