¿Qué son los muebles de actividad?

El ser humano es uno de los animales más dependientes tras el momento del parto. Nace con muchos de sus sistemas corporales y sensoriales aún sin desarrollar. Son dependientes de su entorno para la supervivencia y el desarrollo. El entorno influye de forma decisiva en la crianza y la maduración del niño.

El mobiliario es un elemento muy importante en el neurodesarrollo durante la primera infancia. Interactuar con personas y espacios, va a determinar la maduración biológica de los más pequeños. Sembrar las bases biológicas es fundamental para poder desarrollar comportamientos sociales básicos como la micción, el lenguaje, o el pensamiento lógico matemático.

Según el educador y violinista japones Shinichi Suzuki «El talento se desarrolla mientras se proporcione a los niños la estimulación suficiente». Sin embargo, debemos entender que un objeto tenga muchos estímulos no significa que estimule la mente del niño. Cuanto menos haga un artículo más tendrá que hacer la mente del niño. Es decir, no consiste en introducir en el cuarto mobiliario que haga todo por el niño. Sino, mobiliario simple que obligue a crear, manipular e interactuar.

Un entorno estructurado, con pocos elementos, que sean seguros para permitir el juego en libertad, es siempre mucho mejor que un entorno cargado de estímulos sin interacción. Se debe adaptar los entornos a las características de los niños y no al revés. Espacios modificables, blandos y con pocos estímulos sensoriales van a ser sin duda los mejores muebles para el desarrollo infantil.

Muebles de espuma

Cuando hablamos de muebles a todos se nos vine a la cabeza un objeto en el que almacenar o guardar. Aunque, el elemento vital para el niño sea el movimiento, muchos padres al amueblar una habitación infantil solo piensan en muebles estáticos y estéticos donde guardar ropa y juguetes. Creando entornos limitados en cuanto a espacio y seguridad.

Introducir mobiliario de espuma permite al niño modificar y crear cada día su propio ambiente de aprendizaje. Son elementos livianos que dan la libertad al niño para trasladarlos a su antojo.

Obligan al niño a construir y utilizar su inteligencia para jugar porque por si mismo los muebles, o bloques de espuma no harán nada. Será la capacidad del niño para estructurar los bloques la que convertirá la habitación en una fantástica aventura.

Por último, y por eso no menos importante, está la seguridad. La tendencias educativas y pedagógicas de las últimas décadas, así como, múltiples estudios en el ámbito del neurodesarrollo apuntan al juego libre como una de las mejores herramientas para favorecer la maduración y el desarrollo del sistema nervioso. Las metodologías montessori, pikler, o waldorf se han basado en la madera como elemento natural para fomentar el movimiento en libertad. Muebles de madera simple que estimular la mente del niño. Sin embargo, son elementos duros donde pueden ocurrir accidentes. Los elementos de espuma ofrecen la misma variedad motora, pero a la vez llevan consigo el uso de material acolchado que permite la integración del niño con el entorno de forma muy segura.

Amueblar un cuarto infantil es mucho más que elegir una decoración bonita. Sobre todo debe ser útil para el desarrollo del niño. Por lo tanto, es recomendable buscar siempre elementos que permitan el juego y el movimiento, porque son los elementos vitales para la felicidad de los más pequeños.

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